Qué define el tamaño de tu cuota
La mayoría de los préstamos personales usan lo que se conoce como cuota fija: pagas exactamente lo mismo cada mes durante todo el plazo. Ese número depende de solo tres variables:
- El capital solicitado: cuánto dinero te prestan.
- La tasa de interés mensual: el costo del préstamo, expresado por período.
- El plazo: en cuántas cuotas vas a devolver el préstamo.
Con esos tres datos, el banco calcula una cuota que, pagada religiosamente mes a mes, termina saldando exactamente el capital más todos los intereses al final del plazo.
La fórmula de la cuota fija
Esta forma de amortizar (llamada sistema francés, la más común en préstamos personales) usa esta fórmula:
Cuota = Capital × tasa mensual ÷ [1 − (1 + tasa mensual)−meses]
No necesitas resolverla a mano. Lo que sí conviene entender es cómo reacciona ese número ante cambios:
- Más plazo baja la cuota mensual, pero sube el total de intereses pagados.
- Más tasa sube la cuota y el total de intereses, sin cambiar nada más.
- Más capital sube la cuota en proporción directa.
Un ejemplo con números reales
Supón un préstamo de 5.000, a 24 meses, con una tasa del 1,5% mensual (aproximadamente 18% anual).
Cuota mensual: aproximadamente 249,58
Total pagado en 24 meses: aproximadamente 5.990
Intereses totales: alrededor de 990, casi un 20% del capital original.
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Cada cuota que pagas se divide en dos partes: interés y capital (amortización). El interés de cada mes se calcula sobre lo que todavía debes, no sobre el capital original. Al inicio del préstamo, la deuda pendiente es máxima, así que el interés también lo es, y una porción grande de tu cuota se va en pagar ese interés.
A medida que pagas cuotas, el saldo pendiente baja, el interés de cada mes es menor, y como la cuota total se mantiene fija, la diferencia se destina a pagar más capital. Por eso las últimas cuotas de un préstamo son casi puro capital, aunque el número que ves en el recibo sea siempre el mismo.
La consecuencia práctica: si cancelas un préstamo de forma anticipada, cancelas más barato cuanto antes lo hagas, porque evitas justamente los intereses de los meses que quedaban por pagar.